Cita

…. el chegusán.
Me desperté en medio de la noche, transpirando. Me dolía todo alrededor del cuerpo y la cintura, el estómago también, obviamente.
Por un segundo creí que estaba poseída.
Tomé agua y un poco me relajé.
Acto seguido, pensé “capaz que esto es tener una apendicitis” (sí, me dolía el costado también)
Me destapé. Al rato me quedé dormida.

Chegusán; sos demasiado para mí.

Se ve que muy bien no me cayó….

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Media Pila Lu (Reloaded)

No escribiría diez canciones desde un corazón roto. No crearía algo desde el sufrimiento. Ni siquiera me gusta la perspectiva de la vida desde la tristeza.
Es mejor esperar a que la luz del sol no parezca una ironía. Si hay paciencia, hay manera de llegar al día que no haya gusto amargo después de muchas risas…
Volver a una casa solitaria y estar bien con una. Irse a dormir sin esperar un abrazo en esa última hora, si total, ya se tuvo todos los necesarios en el resto del día.
Lo que nadie dice, o al menos nadie repite, es de que las maneras de amar y ser amado aún no fueron descubiertas en totalidad.
Pocas personas se animan a contarlo, solo los que ya entendieron que todo el amor que parecía eterno se borra tanto más fácil que los mails que vas a dejar en la casilla para leerlos cada seis meses, recordar, tratar de ponerte meláncolica y febril, para darse cuenta un tiempo después que ya no tienen “ese” efecto.
Esa persona ya no tiene efecto. El mismo efecto al menos.
Y hablo por primera vez sin mala leche,rencor o dolor. Me gustan las cicatrices cerradas y rosas. Me gustan ver que si siguen sanando así de bien, en un tiempito no se verán más.

Agosto va a ser tan largo como sea necesario.

El cuentito de la cuca

“Tenés que hacer una mezcla en volúmenes iguales de harina, azúcar y ácido bórico.

Con eso, no te la tomes, sino que rellená tapitas de gaseosa y ponela abajo de la mesada, arriba de los aparadores, en esos rinconcitos.
La comen, se van enfermando, mueren y las otras cucas que se comen a sus pares van enfermando.
Así a poquito no queda ninguna.”
Anónimo.

Humo rosa.

Empiezo pensando que quisiera poder confirmar que esta vez no me voy a meter la palabras bien por el orto. Pero no puedo asegurarlo. Sigo por querer creer que el algún lado terminé encontrando el racimo de fuerza que hacían falta para asegurarme de mí misma. Pero eso no lo sé. Termino por respirar profundo y repetirme que estas cosas se hacen un día a la vez, caminando despacito y mirando hacia el cielo. Pero esperar me aburre.

Entonces, lo que hago, es vivir este verano como los demás: con expectativas secretas, con muchas miradas hacia el pasado (No paro de escuchar el disco Loaded que conocí en la misma fecha hace varios varios veranos atrás) y con mucha pregunta hacia el futuro.
Y haciendo absolutamente nada para acercarme hacia él. Del futuro hablo. Estoy en un momentito pequeño, dónde hacer nada fuera de la rutina, es lo más sano que puedo elegir.

Aparentemente mi mantra de vida debería ser Distracción y Límite. ¿Eso puede considerarse un oximoron?