Vamos Barbie

Últimamente tengo desiciones extrañas en la compra de ropa. Qué compro, dónde compro, por qué compro.
No es secreto que tengo muchos mambitos con mi cuerpo y con los de los demás, a decir verdad.
Tampoco es un secreto que casi no tengo idea de mis medidas, casi nunca, ya que a las mismas les gusta moverse, casi tanto como a mi no. Irónica o inversamente proporcional.

La única “teoría” que logré desarrollar con el tiempo es la medida en la que la vestimenta es nuestro disfraz diario.
Razón por la cual me saqué el piercing para borrar una primera impresión. Razón por la cual nunca me tatué. Razón por la cual me está agradando el pelo largo y su maleabilidad.

Cómo en la música, las películas, los libros, los amigos y las salidas: no me ajusto, ni circunscribo a nada.
Todos los días una hoja en blanco, dispuesta a todas las posibilidades y combinaciones que la tela pueda ofrecer, jugar con la forma, los colores y las texturas.

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El vals del hombre sincero

El mate se le enfría, María Pía.
¿Pero qué hace en el balcón, mirando el hormigón?
¿Como idiota hipnotizada por la ciudad y la nada?
Somos dos almas solitarias en una mañana hedonista y activista.
Anoche nos amamos, del mundo nos escapamos, pero esta mañana ya le exhijo, que nada hablar de hijos.
A la vida real hemos vuelto, aunque sus entrañas haya revuelto.
A trabajar usted a su oficina. Yo me voy en busca de otra mina.
Pues este es mi trabajo: de macho purulento,
aunque le haya hecho pensar que algo por usted siento.
Con este sol y viento, poco me queda de tiempo:
para encontrar en la ciudad, una que esté buena de verdad
Aunque su intensa mediocridad sea copada
(porque por fea no le dice “no” a nada)
Tengo solo treintantantos y treintantantos más me quedan
para darle más de esto a todas las que quieran.
Porque de este cruel e insensible mundo, debo irme
sin que me quede nada de nada de necesidad de reproducirme.
No sea fría, María Pía y no se ofenda con esta ofrenda:
Que queda mucho macho altanero, pero poco hombre sincero.

They say it’s your birthday.

La expresión correcta sería “Dicen que fue tu cumpleaños”, pero al tratarse de Bárbara una alusión a Los Beatles siempre es correcta. Para ella y para festejar su cumpleaños a distancia, y diría también- por las participaciones especiales- para mis amigas. La que no esté, que no se ofenda, debe ser que no la perseguí lo suficiente para sacarle foto.